El 11 de mayo de 1974 el Padre Carlos Mugica fue fusilado por los matones de la "Triple A", organización para-militar dirigida por el "Brujo" López Rega que tenía por misión exterminar a militantes y disidentes políticos a comienzos de los años 70 y que luego, ya en la Dictadura militar de 1976-1983 formaron parte de los "grupos de tareas" que desaparecieron a 30.000 personas.
Mugica fue fusilado con una metralla a la salida de una misa que terminaba de celebrar. Y lo remataron por la espalda, ya herido en el piso.
Un cura, cuya única "arma" fue la palabra, el compromiso y su coherencia.
Dicen que lo mataron por vincularlo estrechamente con la Organización Montoneros, pero entiendo que su asesinato obedeció al odio que la extrema derecha siempre ha expresado hacia toda forma de lucha por los derechos del campo popular.
Recordemos, Mugica fue un cura "villero", como a él mismo le gustaba identificarse. Luchó por los derechos de los que vivían en la "Villa de Retiro". Por los derechos de los pobres.
Un tipo que hizo todo un "viaje" introspectivo sobre su vocación por los pobres, que vio el "mayo francés", que vio cómo la revolución cubana reivindicó los derechos de los que nunca, digo NUNCA, tuvieron nada. Un hombre que volvió de ese viaje interno decidido a vivir por y para los pobres, los desclasados, los discriminados, los "abandonados" de siempre.
Fue sólo un hombre. Pero un hombre que decidió luchar por sus ideas, su fe y su vocación... hasta su muerte misma.
Este es un humilde homenaje a quien marcó un camino...
Quién se anima a caminarlo?. Quién se atreve a desandarlo?.

Awka